Lo que entendimos de tu despacho en la primera llamada y cómo lo resolveríamos.
Llegan «constantemente», y por todos los canales: «donde aquí te pillo, aquí te mato».
Hay que averiguar quién es el cliente, buscar su expediente y contestar.
«Al día siguiente, y al cabo de cuatro días también.» Y los lunes llega todo lo del fin de semana.
«No sé nada de vosotros», aunque el caso solo esté esperando al juzgado.
Le escribís para pedirle un documento o una firma, y puede tardar días en responder.
Como nos dijiste: «Llevamos más faena de la que podemos gestionar».
El martes te enseñamos lo que esto le cuesta hoy a tu despacho, y cómo cambiaría.
María es una clienta ficticia. En cada paso: lo que vería ella, lo que vería tu equipo, y la duda de la primera llamada que responde.
Tu equipo registra en Infolex la presentación de la demanda.
Nada que escribir: el registro en Infolex es el de siempre, y el aviso sale solo, con el texto que tú has aprobado para ese tipo de actuación.
María se acuerda de su caso un sábado por la noche.
Nada, y eso es lo importante: la consulta se responde sola, al momento y con sus datos. El lunes, ya no está en la cola de tu equipo.
María quiere volver a ver un documento sin rebuscar en el chat.
Para María no es «otra web»: entra desde el hilo de WhatsApp de siempre. Y cada documento queda en su expediente, no en el móvil de quien lo recibió.
El despacho le había pedido la nota simple de su vivienda.
Un único PDF legible en el expediente, no fotos sueltas. Para documentos largos, como una escritura, el sistema le envía un enlace para subirlos completos en PDF.
El juzgado no se ha movido, y María lleva semanas sin escribir.
Como la conversación lleva cerrada más de 24 horas, el mensaje sale con una plantilla aprobada por Meta. Así, el silencio del juzgado no se convierte en un «no sé nada de vosotros».
María responde con una pregunta que no se contesta con datos.
La pregunta llega ya filtrada y con el contexto del expediente. El sistema no opina sobre el caso ni predice resultados: responde quien lo lleva.
En todo el recorrido, María no ha tenido que llamar ni esperar al lunes, y tu equipo solo ha intervenido cuando hacía falta criterio.
María no tiene que acordarse de entrar: cada aviso lleva su enlace, y el enlace abre esto.
No tienes pagos pendientes.
En «Mi caso», María ve en qué fase está su expediente y qué viene después, sin escribir a nadie. El «no sé nada de vosotros» se queda sin motivo.
Lo que María envía y lo que el despacho le entrega queda en su expediente, no perdido en un chat ni en el móvil de quien lo recibió.
Cuando María sube un documento, entra directo en su expediente y tu equipo se entera al momento, en su panel. Nadie persigue archivos por chats.
María G. ha subido Nomina_octubre.pdf a su expediente.
Cuando el caso se mueve, el cliente se entera sin que nadie del equipo tenga que escribirle.
El juzgado admite la demanda, llega una resolución, se señala el juicio.
Con el texto que tú has aprobado y el documento adjunto.
Se actualiza en ese mismo momento: lo que el cliente lee y lo que consulta cuentan lo mismo.
Las novedades y las preguntas del día a día, donde María ya está: en su chat de siempre.
El caso, sus fases y los documentos, ordenados en un solo sitio y siempre al día.
El sistema trabaja por detrás. El control sigue siendo tuyo.
Tu equipo sigue pudiendo escribir a cualquier cliente cuando haga falta, y puede entrar en cualquier conversación en cualquier momento.
Accedemos en modo solo lectura y no tocamos Infolex. El número de WhatsApp y la cuenta de Meta son del despacho.
Tú decides qué novedades se comunican y apruebas cómo se explica cada una. Las notas internas no salen nunca.
Nos apoyamos en la sincronización que ya tienes montada, en lugar de duplicarla.
Las preguntas técnicas que quedaron abiertas en la primera llamada.
La ventana solo limita los mensajes que inicia el despacho. Cuando el cliente pregunta, la conversación está abierta. Los avisos de novedades se envían con plantillas aprobadas por Meta, pensadas para eso. Y tu equipo puede seguir escribiendo a cualquier cliente: o desde la app de WhatsApp como hoy, o, si trabajáis desde una bandeja compartida, retomando la conversación con un mensaje preparado. En cuanto el cliente responde, se habla con libertad. Las vías no oficiales, sin la API, ponen en riesgo que Meta bloquee el número del despacho.
En la primera llamada dije que en local; me corrijo. Claude solo funciona en la nube, por API. La información que viaja es la mínima necesaria para responder, y queda recogida en el contrato de encargo del tratamiento. Si prefieres que el modelo esté en tu servidor, la vía es un modelo de pesos abiertos como el que mencionaste: el sistema permite cambiar de modelo, así que lo probamos más adelante con tus datos reales y, si responde igual de bien, lo cambiamos.
Esa es la idea: nos apoyamos en tu sincronización con Infolex, en modo solo lectura, en vez de duplicarla. Tú ya tienes resuelto el acceso a los datos; nosotros ponemos lo que falta encima: la conversación con el cliente, los avisos, el escalado a tu equipo y su mantenimiento. En la reunión repasamos contigo en qué punto están la sincronización horaria y el bridge.
Usamos la API oficial de WhatsApp Business de Meta. El número y la cuenta de Meta son del despacho: si algún día dejas de trabajar con nosotros, siguen siendo tuyos.
Te traemos un precio cerrado, sin planes ni letra pequeña, y lo comparamos con lo que hoy le cuesta a tu despacho esta tarea. Si la comparación no sale claramente a tu favor, te lo diremos nosotros.
Si te surge cualquier duda antes, escríbeme a jorge@iuristech.io.